Reservar
¿Cómo funciona reservar?
Encuentra lo que quieres y manda una solicitud con tus fechas o tu horario. Ahí mismo pones tu tarjeta, pero queda retenida, no cobrada — puede que tu banco la muestre como una línea pendiente — y no sale nada de tu cuenta.
El anfitrión ve la solicitud y la acepta o la rechaza. Aceptar es el pago: la retención se convierte en el cobro en ese instante y la reserva queda confirmada, así que no hay ningún botón de pagar al que regresar ni nada que perseguir. Si rechaza, o si nunca contesta, la retención se libera y no se te cobra nada.
Hay anuncios que se saltan la pregunta — el botón dice «Reservar ahora» en vez de «Solicitar reserva» — y ahí el cobro entra de una vez.
Cuando queda confirmada se te abre el WhatsApp del anfitrión y entre ustedes acuerdan la llegada, las llaves y lo demás.
Todo lo que se dijo por el sitio se queda en la página de tu reserva — fechas, mensajes, lo que se prometió — para que los dos puedan señalar el mismo registro después.
Cuando termina la estancia puedes dejar una reseña. Una por reserva, y solo de quien de verdad reservó.